Alternativas a la botella de agua plástica

El consumo de agua, es una necesidad fisiológica y por lo tanto inevitable, pero el problema para la madre naturaleza aparece, cuando nos encontramos fuera del hogar o en aquellos sitios donde es indispensable el consumo de agua embotellada por razones de salubridad.

La recomendación principal, siempre serán salir del hogar con una botella de agua potable, sin embargo esto no siempre es posible y es allí donde quienes nos preocupamos por la degradación ecológica tenemos el mayor desafío.

Y es que actualmente, se estima que a nivel mundial se utilizan 20.000 botellas de plástico por segundo, lógicamente no todas llevan contenido de agua pero sí se posiciona entre las más populares, y aquellas a las que se les podría encontrar una alternativa menos contaminante.

Según cifras que se manejan por parte de Euromonitor InterNational y de la plataforma  Retorna, actualmente a nivel mundial ya han sido consumidas 480 millones de botellas de plástico, España ocupa un lugar alarmante con más de tres mil quinientos millones de botellas consumidas anualmente.

todo esto, sin considerar que las estimaciones apuntan que para el año 2021, se encontrarán circulando a lo largo de todo el mundo más de 583.000 millones de botellas de plástico . Todas estas cifras no hacen más que generar un grado de preocupación mayor, al recordar que el tiempo que necesita una botella de plástico para descomponerse se estima en 600 años. Ante este panorama tan desalentador ¿qué se puede hacer?

Alternativas novedosas la sustitución de las botellas de plástico de agua

Bajo la perspectiva, no puede resultar menos que lógico considerar, que desde hace unos años ya se vienen estudiando alternativas o propuestas viables, que conlleven a la sustitución total y definitiva de botellas de plástico, específicamente cuando se trata de agua, recordando que en el caso de bebidas alcohólicas, gaseosas, entre otros, la situación se complejiza, debido a los grandes intereses y corporaciones que manejan ese monopolio.

Pues bien, en  esta ocasión quiero mostrarte algunas de las ideas más novedosas, interesantes y con grandes probabilidades de proyectarse a futuro, que sustituyan el uso de botellas de plástico

En primer lugar, como lo mencionamos al principio aportar o colaborar desde nuestro entorno más cercano.  Y es que, en vez de adquirir una botella nueva cada vez que se requiera o necesite, es más prudente comprar un envase con mayor capacidad de la bebida favorita, y así día a día o cuando se necesite, se utiliza un recipiente o envase no desechable para rellenarla, esa simple acción, tiene un impacto altamente favorable, considerando entonces las cantidades de botellas de menor tamaño que dejarían de circular.

Otra opción, que ya se está implementando especialmente en países europeos, como Alemania, Noruega, Suecia y Dinamarca, consiste en la imposición de una tasa o impuesto al consumo de bebidas, y  alimentos dentro de objetos de plástico, en este sentido, la tasa se devuelve o reintegra al cliente cuando esté retorna el envase plástico en una máquina destinada para tal fin. Es lo que se conoce como el sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR).

Ahora bien, está no son las únicas alternativas, existen otras que pasan por la sustitución de las botellas por otras cuyo impacto al ambiente sea de menor proporción como por ejemplo son:

Las botellas de plástico que incorporan polietileno tereftalato (Pet) cuyo origen se encuentra en las plantas de reciclado, en otras palabras el plástico utilizado ya tuvo anteriormente una vida útil como Otra botella.

Botella ligera a base de Agar surge de la creatividad y propuesta de un estudiante de Islandia, Ari Jonnson, se trata de una botella biodegradable realizada con un material que dejará el mínimo impacto ecológico: el Agar, sustancia gelatinosa derivada de las algas. La ventaja que ofrece esta botella, es que mantiene su forma y composición, sólo mientras contiene agua dentro de ella, pues una vez que se pierde contacto total con el agua, la botella empieza a descomponerse.

Ocho! la botella que se come retomando la idea del extracto de algas, un grupo de especialistas del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología ,han sacado a la luz una nueva propuesta. Se trata de una membrana semicircular, compuesta de algas y cloruro, se podría decir que es una burbuja que contiene agua. Lo que sucede, es que para tomar el agua hay que morder la botella. El punto en contra, que tiene OCHO! Es que así no se haya utilizado, después de mes y medio comienza su descomposición inmediata, lo que quiere decir que no es recomendable para el almacenamiento de agua durante un largo periodo de tiempo.

Sin embargo, la idea es mostrar que se están haciendo e implementando alternativas destinadas a la sustitución total o mayoritaria de las botellas de plástico en el mercado de consumo, toda vez que se consiga una opción factible, sustentable, y ecológica.